Las semillas son fuente de importantes principios nutritivos esenciales para el desarrollo de nuestro organismo. Aportan un promedio de 25% de proteínas, 20% de hidratos de carbono y aproximadamente un 55% de grasas vegetales.

Se recomiendan consumir de 1 a 3 cuchadas diarias de semillas molidas o activadas, a excepción de la de zapallo y girasol que por su tamaño pueden ser molidas con nuestros dientes. Pueden ser incorporadas en todas las comidas (desayuno, almuerzo, merienda o cena) en rellenos, en ensaladas, en panificados, como gelificantes, en batidos, jugos, granolas, barritas de cereal.

La AMAPOLA, es fuente de calcio (contiene 1400mg%). Es rica en minerales como fósforo, potasio, vitamina E y antioxidantes.

La CHIA es una de las semillas más consumidas en el último tiempo. Es una fuente importante de ácidos grasos insaturados, más específicamente de Omega 3. Este tipo de ácido graso es sumamente eficaz en la disminución del colesterol, los triglicéridos y la glucemia. Aporta fósforo, zinc, calcio y manganeso. Mejora el tránsito intestinal y aporta antioxidantes. Estos últimos disminuyen el riesgo de enfermedades crónicas.

El GIRASOL es rico en vitamina B, hierro, manganeso, calcio, ácidos grasos insaturados, sobre todo Omega 6.

El LINO en contacto con un medio líquido forma un gel (mucílago) que le otorga como propiedad ser es un excelente laxante natural, que actúa sin irritar la mucosa intestinal, se recomienda su uso en cuadros con gastritis ya que tiene un poder suavizante y desinflamante de la mucosa. Al igual que la Chía, tiene gran contenido de Omega 3, este ácido graso contribuye a disminuir el colesterol. Ambas semillas tienen la capacidad de formar geles, por lo tanto son utilizadas en reemplazo del huevo como medio de unión.

Las semillas de SÉSAMO son ricas en proteínas, en Omega 6 y en lecitina, por lo tanto también colaboran en la disminución del colesterol, son buenas para el sistema nervioso y para la memoria. Como principal mineral contienen Calcio y luego le sigue fósforo, magnesio y hierro; vitaminas del complejo B y E. Estas semillas (principalmente las peladas) son recomendadas para hacer leches vegetales en caso de intolerancia o alergia a la tradicional leche de vaca, además alcaniliza la sangre y remineraliza el organismo. Podemos encontrar el sésamo pelado, integral o negro. A partir de estas semillas se preparan el tahini y el gomasio.

Las semillas de ZAPALLO aportan zinc y hierro. El zinc es un mineral necesario para el funcionamiento de las glándulas sexuales y el páncreas, por ello se recomienda en casos de afecciones prostáticas y en diabetes. Años atrás nuestras abuelas lo utilizaban como antiparasitario, ya que tiene este efecto sobre el sistema digestivo.